sábado , 16 diciembre 2017
Inicio / San Fernando y su gente / Leo Benvenutto

Leo Benvenutto

LEO GIOVANNI BENVENUTTO: “NO QUIERO DEJAR UNA HUELLA EN LA VIDA, SINO UN SURCO”

Por Emilio Benavides Terzolo

Pudo haber sido militar, pero no lo fue. Su paso por el “Instituto Premilitar Teniente Luis Cruz Martínez” inculcó en él disciplina, misma disciplina que utilizó para volcar por completo su vida a la música. Poseedor de una voz privilegiada, este sanfernandino es un reconocido multiinstrumentista que a diario se le puede encontrar en el “Pool Benvenutto”, un clásico entre los clásicos de San Fernando.

Leo. ¿Cuéntenos algo de su vida?

Nací en Santiago, pero vivo en San Fernando desde los seis meses de edad. Soy hijo del comerciante de origen italiano Leonidas Benvenutto Adasme y de Raquel Albornoz Arcos. Esta ciudad lo ha sido todo para mí.

Entonces. ¿Tuvo una infancia feliz?

Claro. En aquellos años me la pasaba tardes enteras jugando pichangas con mis amigos del barrio o subiendo el cerro La Palma, donde bebíamos agua de vertiente, lo que a todas luces era una delicia.

¿Dónde realizó sus estudios?

Comencé en el Instituto San Fernando de los Maristas, luego en la Escuela 1, para terminar mis estudios medios en el Instituto Premilitar Teniente Luis Cruz Martínez, que se ubica en la comuna de Talagante. Mi viejo decidió internarme ahí porque era un joven un tanto inquieto. Él pensó que la disciplina militar sería buena para mi vida. Ahí tuve algunos compañeros que venían de esta zona como Juan Pablo Cumsille y el “Pollo” Farías.

¿Cómo fue ese contacto incipiente con el mundo castrense?

Me sirvió mucho el paso por ahí, ya que adquirí valores como la rectitud y la disciplina, algo de lo que un joven como yo carecía. Vivíamos un verdadero régimen militar en el que nos levantábamos al toque de diana cuanto cantaban los gallos, después, directo a las duchas. A las 08.00 horas comenzaban las clases, para después almorzar, tomar once y continuar estudiando. Mi estancia en ese colegio fue buena, pero un tanto paradójica, ya que mientras la mayoría de mis compañeros se fue directo a la Escuela Militar, yo opté por la música, estudiando canto y guitarra clásica en la “Academia de Alicia Puccio”.

¿Pero la vocación musical venía de antes?

La música para mí lo es todo, es una filosofía y una forma de vida. Mi primer instrumento lo tuve a los cinco años. Fue un acordeón que me trajo mi padre desde Antofagasta y que hasta el día de hoy conservo. Posteriormente, me regalaron una batería y una guitarra.

¿Tuvo importantes maestros en lo musical?

Comencé a tomar clases a los nueve años con Federico Valenzuela, un destacado docente y músico sanfernandino, para después ser alumno de don René Orlando Benavides, un gran profesor, quien con el tiempo sería director del Liceo Neandro Schilling, siendo él quien despertó en mí la creatividad musical.

¿Qué tipo de ritmos musicales son los que más le gustan?

Me acomodan casi todos los estilos musicales, menos la cumbia, las rancheras y el reguetón. Soy más bien un cantante melódico, lo que se conoce como “tenor de coloratura”, pero lo que más me gusta es cantar folclor latinoamericano, el tango, el bolero y la balada clásica, ojalá italiana, algo que debe venir por parte de mis ancestros italianos.

¿Algún intérprete preferido?

En cuanto al bolero, me gustan los clásicos como el argentino Leo Marini, el boliviano Raúl Shaw Moreno, el trío mexicano Los Panchos, la chilena Sonia “La Única”, Arturo Gatica, además del compositor Osvaldo Jeldrez, autor del clásico “El rey y yo”, cuya versión original fue grabada por Los Ángeles Negros. Con este último cultivé una hermosa amistad.

También decía que le gustaba el tango

El tango me apasiona, me gusta mucho Astor Piazzolla, quien revolucionó ese género musical, fusionando lo antiguo y lo moderno. Además, entre mis preferidos se cuentan Argentino Ledesma y Roberto “Polaco” Goyeneche, quien era extraordinario, ya que cantaba recitando.

¿Sólo ha vivido en San Fernando?

Estuve mucho tiempo en Santiago, donde incursioné en el movimiento musical que había en la década de 1980, cultivando importantes amistades como la que tuve con ese gran cantautor uruguayo que fue Gervasio. Después, en el año 1985, en plena dictadura, decidí regresar a mi ciudad.

¿Pudo vivir de la música?

Pude vivir de ella holgadamente. Gané innumerables festivales que se realizaban a lo largo de todo Chile. La temporada partía en diciembre y finalizaba a finales de febrero. Competí desde los 15 años y lo hice hasta el año 2006. Estuve en Puerto Montt, Ancud, Vichuquén y Molina, entre muchos otros. Sin embargo, mi mayor orgullo fue haber sido elegido el año 2005 mejor interpreté en el “Festival del Huaso de Olmué” con la canción “José cometas, José de mares”, que es del autor sanfernandino Walter Bilbao Salinas.

Hablaba de su regreso a San Fernando

Volví a mi pueblo y me tocó participar en todo el proceso del Plebiscito de 1988, siendo apoderado por la opción No. Fue una época difícil en la que tuve el privilegio de conocer a Nelson “Pirincho” Vergara, un tremendo artista curicano que se radicó en San Fernando e hizo mucho por el arte local.

¿Cómo era el ambiente cultural de entonces en San Fernando?

En esa época había más unión entre unos y otros. La música se tocaba en “La Chingana del Tata”, que era como una especie de “Café del Cerro” y que pertenecía al fotógrafo Fernando González. Él nos dio la oportunidad de expresar con música nuestra molestia contra el régimen imperante, presentándose en ese local importantes artistas como Tito Fernández, más conocido como “El Temucano”, además del “Grupo Quelentaro”, entre otros.

¿Qué nos puede contar de su familia?

A mis 52 años de vida tengo seis hijos, tres varones y tres mujeres. De soltero nació mi hijo mayor, después me casé y tuve otros dos hombres, reincidiendo en el amor con Alejandra Díaz, con quien tenemos tres hermosas hijas.

Administra un pool. ¿Hay relación entre aquello y la música?

Los dos son un arte. Ambos se tocan con las manos, ya que tocar un instrumento es un poco jugar con tu mente y con tus oídos, en tanto, en el pool, utilizas un utensilio que se llama taco con el que debes pensar, jugar con las bandas y hacer efectos. Desde la muerte de mi padre tuve que hacerme cargo junto a mi madre del “Pool Benvenutto”, que es un local clásico en San Fernando y que ya tiene 42 años de vida.

¿Cómo ve el San Fernando actual?

Al San Fernando de estos días lo veo hermoso y creciendo. Me alegra ver a mi ciudad avanzando profundamente después de haber estado por muchos años estancada. Nuestras autoridades, partiendo por el Alcalde Luis Berwart, se han preocupado por la comuna, lo que se ve reflejado en una serie de adelantos como el Paso Bajo Nivel de Manso de Velasco, la Piscina Municipal y el Parque Abel Bouchón, que está quedando muy lindo.

¿Qué espera Leo Giovanni Benvenutto de la vida?

No quiero dejar una huella, sino un surco. Las huellas se borran y los surcos quedan. Quiero que me recuerden como un músico que puso lo mejor de sí en su carrera, ya que soy un convencido de que el Creador me mandó a este Mundo para ser músico.

_________________
Pool Benvenutto
Abierto de Lunes a Domingo
12.00 PM a 01.00 AM
España 537
Fono: 722756129

Fotos y entrevista: Emilio Benavides Terzolo

Revise otros temas

Luis Albornoz Guerrero

LUIS ANTONIO ALBORNOZ GUERRERO: NO TODO EN LA VIDA SON PAPAS FRITAS Por Emilio Benavides …